XVII Bienal de Pintura Rufino Tamayo | Museo Tamayo

XVII Bienal de Pintura Rufino Tamayo

El pasado 10 de agosto se inauguró en el Museo Tamayo la exposición de la XVII Bienal de Pintura Rufino Tamayo, la cual comenzó su recorrido en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca en el 2016. Durante este evento se realizó una ceremonia de premiación para los artistas: Edgar Cano, Oscar Rafael Soto y Francisco Valverde Prado; ganadores de un premio de 150 mil pesos por la adquisición de sus piezas. En una gira de un año a partir de la ceremonia de premiación la exposición llegó a la Casa de Cultura de Celaya y termina en la Ciudad de México.

El director Juan A. Gaitán mencionó sobre la pintura “que a partir de la década de los ochenta la pintura tuvo una crisis que la llevó a tener que buscar medios que le permitieran estar vigente”. La Bienal de Pintura desde 1982 busco generar un espacio de encuentro para los pintores mexicanos como un espacio para la discusión sobre los materiales y medios de exposición. Teniendo en cuenta que en México hay toda una historia sobre la pintura y diferentes acercamientos a problemas pictóricos y temáticos, ¿qué nos muestra esta Bienal hoy en día?

XVII Bienal de Pintura Rufino Tamayo

Edgar Cano.No hay nadie, 2016. Óleo sobre lino.

Esta edición de la Bienal se vió invadida por cuestiones de denuncia los cuales eran mediados a través del paisaje urbano. La pieza de adquisición No hay nadie de Edgar Cano refleja un paisaje típico de Naucalpan en el Estado de México, una zona que fue industrial y en la que aparece una casa todavía en obra negra haciendo un comentario a un espacio habitable que está afuera de la modernidad. Muchas de las piezas abordan como plataforma de denuncia los códigos que pasan desapercibidos en la estructura del paisaje urbano y la contradicción con otras estructuras modernas.

XVII Bienal de Pintura Rufino Tamayo

Adriana Mejía Martín. Fragmento 12, 2015. Óleo sobre tela.

La obra de Adriana Mejía es un comentario a los aparadores de las tiendas de marcas trasnacionales y su choque con el espacio urbano en el que habitan, esta tensión genera por si mismo un mensaje el cuál pasa desapercibido en nuestra anestesiada vida cotidiana y en la pintura toma una postura crítica. La obra de mención honorífica, Leche de César Córdova Tapia, muestra una sala de ordeño rotativa y cuestiona la racionalidad del funcionamiento de este mecanismo para la producción sobre el trato al animal.

No todo es denuncia, la obra de adquisición de Francisco Valverde Prado titulada Monday afternoon es una exploración pictórica racional sobre el lienzo y el color, haciendo uso de resinas epóxicas juega con la tridimensionalidad de la obra y el efecto del color. En esta sala del museo, se pueden observar piezas similares a esta, junto con piezas abstractas y figurativas.

XVI Bienal de Pintura Rufino Tamayo

Francisco Valverde Prado. Monday afternoon, 2016. Pigmentos y resinas epóxicas sobre madera.

La Bienal de Pintura Rufino Tamayo ha pasado por diferentes etapas y parece que está apostando desde la edición pasada por una propuesta figurativa, que aborde como plataforma a la denuncia o que explore los materiales para un resultado “estético” determinado por un comité de selección y premiación. ¿Será momento de que haya realmente un debate en esta bienal más que favorecer una temática o técnica sobre la otra?

XVII Bienal de Pintura Rufino Tamayo | Museo Tamayo
Hasta el 17 de septiembre
Paseo de la Reforma 51, Bosque de Chapultepec, Bosque de Chapultepec I Secc, 11580 Ciudad de México

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