Los justos desconocidos | Cuarto de Máquinas

Los justos desconocidosLos justos desconocidos | Cuarto de Máquinas

La exposición, Los justos desconocidos (de todas maneras cago), es el proyecto piloto de lo que será un programa satélite de la Galería Hilario Galguera. Dentro de unos meses tendrá un sitio propio en la colonia Roma en donde continuará con su programa experimental. Para esta primera edición, la intención es trabajar con artistas que no estén representados dentro del programa de la galería para buscar nuevas posibilidades e ideas, se enfoca en artistas emergentes y hay un interés especial en artistas jóvenes. Es la primera vez que se hace en la galería un proyecto de esta naturaleza con el propósito de probar el proyecto antes de lanzarlo al nuevo espacio. Para esta primera exposición se convocó a Víctor Palacios, curador de Casa del Lago, que hizo una selección entre artistas jóvenes y artistas con una trayectoria más significativa para mostrar un exposición fuera de lo común en ese espacio.

Los justos desconocidos

Willy Kautz. Cinemarx 1, 2015. Impresión digital sobre serigrafía sobre hoja de oro.

Víctor se caracteriza por hacer exposiciones de esta naturaleza y el título de la exposición viene de la tradición judía y en específico de la figura de los “Justos desconocidos (Tzadik)” que habla de que existen 36 justos desconocidos que son personajes completamente anónimos,  y dentro de este anonimato, ejercen en sus actos la hospitalidad y la generosidad desinteresadas como símbolo de justicia. Para la tradición hebrea estos 36 personajes hacen que el mundo tenga un balance entre el bien y el mal, y que todo en el mundo encuentre su contraparte.

Esta exposición plantea a los artistas como justos desconocidos que vienen para crear objetos y dejar ideas al mundo en cierto modo, de manera desinteresada y generosa. Este planteamiento ademas de ser ideal y romántico, también está haciendo una crítica a los sistemas de comercialización del arte, los protagonismos de ciertos personajes, cuestiones de autoría que rompen con la idea del anonimato de lo que sería un justo desconocido. Este planteamiento está  de cierto modo canonizando la figura del artista pero el diálogo de las piezas con las obras generan un choque que hace evidente la falsedad de muchas concepciones románticas que generalmente se tienen sobre el arte.

Los justos desconocidos

Manuel Rocha. Mecanismos de absolución de desechos, 1997-2015. 3 fotos sobre trovicel. 3 interfases sonoros compuestos por una bocina c/u.

La pieza de Manuel Rocha (Ciudad de México, 1963) es una instalación sonora que reproduce sonidos guturales de la fisiología humana del artista, en una hace pipí, en otra defeca y funciona a través de la interacción del espectador con la obra. Óscar Benassini con su escultura, un perro que hace caca, postula que no todo lo que hace un artista es arte, también hace mierda.

Los justos desconocidos es una exposición irónica, fuerte y arriesgada. El espectador se vuelve una parte fundamental para accionar el espacio: es deshacerse de lo material para quitarle la importancia al objeto, piezas destruidas e interconexión de las salas mediante diferentes estrategias visuales.

Los justos desconocidos

Mauricio Limón. Marcial Maciel, 2013. Óleo y resinas naturales sobre tela.

Hablar del Padre Maciel, Mauricio Limón (Ciudad de México, 1979), es una manera arriesgada de generar un punto de choque, pues la iglesia católica está fundada bajo las premisas de justicia, bien al prójimo, espirtualidad y valores que el ser humano ha pervertido.

Los justos desconocidos

Ling Sepúlveda. Gallina, 2014. Instalación.

Los justos desconocidos (de todas maneras cago) permite a través de diferentes posiciones y posibilidades, que el espectador tome su propia decisión y llegue a diferentes conclusiones sobre lo que una exposición de arte contemporáneo debe ser.

Hasta el 17 de noviembre.

Cuarto de máquinas
Ocupa el espacio de Francisco Pimentel 3, Colonia San Rafael.

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