Jill Magid | Una carta siempre llega a su destino. Los archivos Barragán

Jill Magid

El pasado 27 de abril se inauguró en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo la polémica exposición de la artista estadounidense Jill Magid: “Una carta siempre llega a su destino”. Los Archivos Barragán. Siendo el objeto de críticas, polarizado las versiones sobre la legalidad de la obra y cuestionado la ética de la institución al albergar esta muestra, para mí es importante analizar y tener una postura sobre la misma. Para dar mi opinión al respecto primero pretendo analizar las diferentes lecturas que la prensa, críticos y colegas le han dado a la pieza.

Empezaré con la lectura que a mi parecer es la que precisa de manera objetiva lo que ha sucedido con los restos de Barragán. Primero que todo el diamante es sintético, lo que explica la pigmentación de la piedra. Segundo, las cenizas y el diamante siguen siendo la misma materia, sólo cambió la estructura de su composición. Al momento de ser incinerado el cuerpo de Luis Barragán se perdió toda información dejando solamente carbono y rastros de metales. De hecho, se puede decir que es el acomodo más perfecto de átomos de carbono al ser transformado en diamante. Lo que se hizo fue que se imprimieron fuerzas físicas que cambiaron la química de la sustancia, en este caso los 525 gramos de cenizas fúnebres. Que se haya exhumado a Barragán en nuestro contexto saca a la luz otras problemáticas, pero de carácter simbólico.

Jill Magid

Jill Magid. The proposal, 2014-2016. Diamante de 2.02 quilates, azul, sin cortar, con la inscripción “Soy sinceramente tuyo”.

Entendido lo anterior, pasaré a explicar la lectura de la obra desde la metafísica. Siendo un país católico, el haber exhumado los restos de un católico, da lugar a la palabra ‘profanación’, concepto que se ha utilizado para atacar el proyecto de Magid por intelectuales, y es que el gesto de retirar el cuerpo de Barragán de su urna está oponiéndose a códigos religiosos, de tal manera, que toca fibras sensibles de una sociedad que respeta estos símbolos y que no permite ningún tipo de ruptura de los mismos. El arte contemporáneo no puede detenerse por estas problemáticas de índole suprasensible.

Pasaré a la lectura de Daniel Garza-Usabiaga. Pocos días antes de la inauguración de la exposición de Magid en el MUAC, el curador independiente y director artístico de Zona Maco publicó para GAS TV una carta abierta a la artista, donde se detalla sobre la información falsa dentro de la narrativa de Magid para la obtención y realización del diamante. Seamos sinceros, para poder tener en posesión restos de alguien con el que no tienes relación alguna o parentesco, se tuvo que optar por una narrativa que beneficiaría tanto a los herederos como a ella. Pero en lo que estoy de acuerdo es en la manera en que Garza-Usabiaga explica que se está usando la figura de Federica Zanco y al estilo de melodrama se le presenta como una villana. El texto muy bien estructurado demuestra como es imposible para la directora de la Barragan Foundation regresar el archivo debido a que no le pertenece, es ahora el objeto de estudio de la fundación y se encuentra en un espacio con fondos suficientes para la preservación del archivo por muchos años.

Teniendo en cuenta esto, se cae la razón principal por la que se realizó el proyecto. ¿Por qué usar como justificación que el objeto artístico resultante sería un regalo a Federica Zanco, con la intención de que el archivo regrese a México, si ella no puede tomar tal decisión? El ‘no’ ya lo tenía la artista desde la fallida respuesta de Zanco durante Art Basel, aún así siguió con el proyecto y resolvió muchas problemáticas desde la poética.

Jill Magid

Jill Magid. Barraganº, 2016. Neón.

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Jill Magid. Barraganº, 2016. Neón.

Según la narrativa que se aprecia en la última parte de la exposición, en 1995 el galerista Max Protetch le vende a Rolf Fehlbaum el archivo profesional de Barragán por aproximadamente 2.5 millones de dólares, supuestamente un regalo de bodas a su prometida Federica Zanco. Esta anécdota no puede ser tomada como dato en una investigación, aún así, es el punto de partida para la realización de la obra. Después de conseguir el consentimiento de los familiares y mandar a crear el diamante con las cenizas, la artista desarrolló una estrategia epistolar que comunica la pieza y al mismo tiempo establece contacto con Federica Zanco. El 31 de mayo del año pasado en el Vitrahaus Café en Suiza, Jill le propone a Zanco y a Felhbaum mediante una carta que no alcanzó a leer en voz alta donde se estipula lo siguiente:

Si aceptas este anillo, devolverás el archivo a México. Te estoy ofreciendo el cuerpo por el cuerpo de trabajo.

La Propuesta‘ de Jill Magid es una serie de actos, acontecimientos ficticios o no, que conjugan en una hermosa poética elaborada por la artista, para poder conseguir algo que no es posible. Esta indeterminación le da la obra una característica opuesta a lo efímero, ya que la propuesta nunca va a caducar, y probablemente en algún momento se suscite que regrese el archivo a México. Pero hay cuestiones que salen a la vista, si aceptara Vitra (debido a que no solamente es decisión de Federica) regresar el archivo, ¿a quién se le tendría que otorgar al archivo? ¿con qué fondos? ¿por qué no se compró antes en México?

Dentro de la primera mesa de debate en torno a la exposición en el MUAC, el curador en jefe, Cuauhtémoc Medina expresa lo siguiente después de ser cuestionado sobre la razón de que el archivo profesional de Barragán no pudo ser comprado cuando todavía estaba en México:

“…Debido a la violentisima diferencia de ingresos y percepciones en el neoliberalismo lo que tenemos hoy es un mercado artístico que se ha desbordado sobre el campo de artística, en
donde efectivamente los valores que se pagan por algunas cosas [obras de arte y archivos] ya no plantean la desigualdad entre individuos, sino una desigualdad entre las clases más altas, la plutocracia internacional, y los Estados. Esto es una realidad que cruza las instituciones artísticas en todo el mundo, no nada más aquí.”

Jill Magid

Jill Magid. Autorretrato pendiente, 2005. La artista firmó un contrato para ser convertida en diamante cuando muera.

Las instituciones mexicanas en su momento no pudieron financiar el archivo de Barragán para que se pudiera quedar en México. ¿Cómo se va a poder costear la documentación y la preservación del archivo en nuestro país? Sería como comprar una casa de Barragán y no tener el dinero suficiente para darle el mantenimiento.

La obra de Jill Magid ha logrado entablar discusiones, debates, protestas y acciones en estas últimas semanas. La exposición en el MUAC ha sido muy criticada por la prensa, incluso el día de la inauguración no llegó la gente que se esperaba. No ha sido del agrado del público ni lo será. Esta muestra en especial, es un ejemplo, del potencial político que puede llegar a tener una pieza de intervención. Si creen que la obra es el diamante, déjenme decirles que están muy equivocados. El diamante y los restos que quedan siguen siendo la misma cosa, sólo cambió la composición física. No se puede ejercer un juicio estético a esta pieza porque no va por ahí. Solamente ha sido criticada desde lo metafísico. No debo negar que hay incongruencias en la narrativa y una especie de manipulación en el discurso, pero sin lugar a dudas, esta obra no quedará en el olvido.

Una carta siempre llega a su destino. Los archivos Barragán | MUAC
Hasta el 8 de octubre
Insurgentes Sur 3000. Centro Cultural Universitario. Delegación Coyoacán C.P. 04510

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